Guía para el segundo encuentro familiar

Familia

Paso Previo: Participan todos los miembros de la familia. Se fija un día y se deben preparar todos para esto, hasta los más chiquitos deberían estar presentes. 

1. Preparación del lugar: (La madre puede ambientar el lugar con una imagen, velas o luces y elegir un día y un horario en que no se les interrumpa.)  

2. Oración inicial:

Señor Jesús, somos tu familia.

Tu presencia aquí fortalece nuestra vida, sin ti nada podemos hacer.

Socórrenos en este caminar, para que siguiendo tus enseñanzas

no perdamos de vista la observancia de los más sanos principios morales,

para tener una familia unida y sana. Amén.

 3. Relato familiar: (Un miembro de la familia lee el relato, mientras los demás escuchan con atención).

En casa de mi amigo Carlos han vivido esta semana una muy curiosa tragicomedia. La cosa empezó cuando, a media tarde, mientras mi amigo, encerrado en su despacho, ponía al día los muchos papeles atrasados, entró su hijo Carlitos, el pequeño, y le espetó:

-Papá, ¿de qué color son los ojos de mamá?

Carlos tardó en reaccionar unos cuantos segundos. Y al final tartamudeó:

-¿Qué has dicho?

-Que de qué color son los ojos de mamá. Es que nos han pedido en el colegio una redacción sobre cómo es nuestra madre, y el color del pelo me lo sé, pero el de los ojos....

El niño miraba al padre con la exigencia de un inspector de impuestos. Y Carlos comprendió que no podía responder a una pregunta tan elemental. ¿Eran pardos? ¿O verdes? ¿O aceituna?

Se dio cuenta de que hacía muchos años se sabía de memoria los ojos de su novia, pero que ahora, tras veintidós años de casado, los había olvidado. Los veía todos los días, a todas las horas, pero ya no sabía su color.

El problema creció cuando ambos comprobaron que Rosa, la hija mayor, tampoco lo sabía. Y lo ignoraba Ignacio, el segundo. Y Angelines, la tercera. Y los cinco sentían cómo dentro de ellos crecía una enorme vergüenza por ignorar algo tan de cajón.

Por eso cuando Elisa regresó de la compra-¡Verde! ¡Verde! ¡Verde!-no entendía nada al ver que los cinco de la casa contemplaban su rostro como si tuviera pintados monos en la cara. Y descubrían-o redescubrían-que los ojos de su madre y su esposa eran infinitamente más bonitos de lo que ellos imaginaban.  

Los animo a hacer lo siguiente: Cierren ustedes los ojos y pregúntese de qué color son los ojos de cada miembro de la familia. ¿Verdes? ¿Pardos? ¿Azabache? ¿Aceituna?

 4. Compartimos nuestras impresiones: Terminada la lectura del relato cada uno comparte sus impresiones sobre el mismo, resaltando lo que cree coincide con su familia. Trata de compartir desde el corazón, desde sus sentimientos. Los otros escuchamos profundamente y sin interrumpir. Puede ser que el otro viva las cosas muy diferentes a como yo las vivo. Se trata de comprender a la otra persona que nos está entregando lo más sagrado de sí, su corazón, su mundo interior. Lo miramos y escuchamos con amor, así como cada uno necesita que lo miren y escuchen cuando se comunica.  

5. La Palabra de Dios nos ilumina: (Leemos el texto de la Palabra de Dios, tratando de captar lo que quiere decirnos a cada uno.)

De la Carta a los Colosenses (3, 18-21.23-24)

Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque esto es grato a Dios en el Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que se vuelvan apocados.

Todo cuanto hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, conscientes de que el Señor os dará la herencia en recompensa.

 6. Reflexión compartida: (Compartimos qué significa para cada uno el texto leído. Las siguientes preguntas ayudarán a clarificar los sentimientos del que habla.)  

¿Cuáles valores de este texto son vividos intensamente en la familia? ¿Cuáles no? ¿Qué valoración tiene cada uno sobre los otros miembros de la familia? ¿Cómo anda la obediencia de los hijos hacia los padres? Revisen juntos la manera en como los padres corrigen a los hijos. ¿Lo hacen con amor? ¿Se puede decir que en su hogar se vive el amor? ¿En qué podemos crecer como familia a la luz de este texto?

7. Propuesta Familiar: Al finalizar la reflexión los padres invitan a que, entre todos, formulen una propuesta para realizar hasta la próxima asamblea.  Los propósitos deben ser sencillos; por ejemplo: Intentar hablarnos de buen modo aunque algo nos moleste, ofrecer ayuda sin que me lo pidan, no irnos a dormir enojados, darnos tiempo para jugar juntos, cenar juntos, rezar unos por otros, etc. La finalidad es proponernos algo que todos consideremos necesario para la familia.

 8. Oración final: (La puede rezar el papá)

Haz, Señor, que en nuestra casa, cuando se hable, siempre nos miremos a los ojos y busquemos crecer juntos; que nadie esté sólo, ni en la indiferencia o el aburrimiento; que los problemas de los otros no sean desconocidos o ignorados, que pueda entrar quien tiene necesidad y sea bienvenido.

Señor, que en nuestra casa sea importante el trabajo, pero no más importante que la alegría; que la comida sea el momento de alegría y de conversación; que el descanso sea paz del corazón y del cuerpo; que la riqueza mayor sea estar juntos.

Señor, que en nuestra casa el más débil sea el centro de la atención; que el más pequeño y el más viejo sean los más queridos; que el mañana no nos dé miedo, porque Dios siempre está cerca; que cada gesto esté lleno de significado; que te demos gracias por todo lo que la vida nos ofrece y tu amor nos da. Amén.

9. Gesto fraterno: (Los esposos, colocando la mano el uno sobre el otro, se bendicen mutuamente con la siguiente oración)

Eres bueno tal como eres.

Todo lo contradictorio que hay en ti es acariciado por el amor de Dios.

Pertenece a Dios. Ningún rey o emperador es más que tú.

Eres libre. Y Dios te protege.

Recorre tu camino bajo la mirada amorosa de Dios, que te dice:

“Eres bienvenido a este mundo. Confía en la vida. Yo te acompaño”.

 

10. Todos se dan el abrazo de la paz y terminan compartiendo algo de comer.

Noviembre: Mes de la Familia