11.) La experiencia de la Resurrección.

El testimonio del NT es unánime en afirmar directamente la resurrección de Jesús después de su muerte. Los escritos fundamentan la fe en la resurrección de Jesús. La transformación radical del movimiento de Jesús es una prueba indirecta de su resurrección. 

Todos los evangelios terminan hablando de la resurrección, para ello utilizan dos tipos de relatos: el de la tumba vacía y los de las apariciones de Jesús. Jesús resucita en su propio cuerpo, come con ellos, pueden tocarlo, no es un fantasma. El Jesús resucitado es el mismo Jesús crucificado, tiene marcas. Tiene un cuerpo real pero glorificado. Esta realidad esta más allá de lo empírico y los relatos no saben como expresarlo.  

En el relato de la tumba vacía el mensaje central es que Jesús no está ya en la sepultura en que lo pusieron; mientras que en los relatos de las apariciones lo que se afirma es que Jesús sigue vivo.

La mención de las apariciones aparece por primera vez en las cartas de Pablo, donde no se menciona el sepulcro vacío. Las tradiciones acerca del sepulcro vacío sólo se encuentran en los evangelios. La confesión de fe más antigua que poseemos está en la primera carta a los Corintios,1Cor 15, 3-5, donde se lee: “Porque yo os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; que fue sepultado y resucitó al tercer día según las Escrituras; que se apareció a Pedro y luego a los doce”. Pablo escribió esta carta a mediados de los años 50, y en este pasaje es consciente de estar citando una tradición recibida antes. Es muy probable que recibiera esta tradición durante su estancia en la comunidad de Antioquía. Si los cálculos son acertados, esta confesión de fe en la resurrección pudo haber sido formulada en los diez años siguientes a la muerte de Jesús.  

Los historiadores sólo pueden estudiar los efectos que la fe en la resurrección de Jesús tuvo sobre sus discípulos. Estos efectos se miden a partir de dos datos: El primero es que cuando Jesús fue arrestado los discípulos le abandonaron y huyeron. El segundo, que poco tiempo después esos mismos discípulos predicaron, sin miedo a las posibles consecuencias, que Jesús había resucitado. 

En conclusión, se puede afirmar que el hecho mismo del ""sepulcro vacío"" podría muy bien ser un dato histórico, pues los adversarios de los primeros cristianos no lo negaron, sino que le dieron otra interpretación (han robado el cadáver de Jesús). Otra cosa es la interpretación cristiana de este dato (Jesús ha resucitado), que pertenece ya al ámbito de la fe. 

La fe en la resurrección de Jesús dio lugar a distintas expectativas y programas de acción.Unos discípulos vieron en ella la reivindicación divina de la persona y el proyecto de Jesús e intentaron continuarlo. Otros vieron la primicia de la resurrección general que debía preceder al juicio final, en el que Jesús actuaría como juez o como mediador ante Dios a favor de los creyentes, y emprendieron la tarea de convertir el mundo entero a esta esperanza.

Otros entendieron la resurrección de Jesús como su retorno al Padre y el inicio de una nueva forma de relación entre Dios y los hombres mediada por el conocimiento del Hijo. Estas expectativas no son incompatibles entre sí y fueron todas ellas incorporadas a la fe de la gran Iglesia.